La Asamblea General de OIDEL (equipo OIDEL) celebrada el pasado 6 de mayo en Dublín (Irlanda) reunió a representantes internacionales y nacionales comprometidos con la defensa de la libertad de enseñanza, el derecho de las familias a elegir la educación de sus hijos y la protección de la identidad propia de los centros educativos, especialmente los de inspiración cristiana-católica. La reunión, celebrada en la histórica St Patrick’s Pontifical University de Maynooth, en Dublín, sirvió además como espacio de reflexión internacional sobre el futuro de la educación, el pluralismo educativo y el papel esencial de las familias en la formación integral de los alumnos.

En representación de CONCAPA, María Ángela Melero, presidente de CONCAPA y José Luis Castellano, vicepresidente de CONCAPA, participaron miembros de la confederación junto a destacadas figuras internacionales y españolas del ámbito educativo, jurídico, académico e institucional. Entre los asistentes se encontraban Alan Hynes-Cendrzak, Director Ejecutivo de la Alianza para la Educación Católica (CEP), y la Dra. Marie Griffin, presidenta de la Alianza para la Educación Católica (CEP); Josep Manuel Prats, presidente de FAPEL y secretario general de OIDEL; Teresa Martínez, presidente de OIDEL; Mariona Nafría, responsable de proyectos de OIDEL; Jan de Groof, profesor extraordinario de la Universidad de Amberes; Leslie Hiner, representante de EdChoice; Silvia Copio, del Centro de Estudos Globais; Joan Curcó Costafreda, presidente de los Centros de Enseñanza de Fomento; Alfonso Aguiló, presidente de CECE; Alexandre Moreira, General Secretary, Education Law Association; Ashley Rogers, directora Johns Hopkins University; y el obispo Paul Connell, obispo de Ardagh y Clonmacnois y miembro del Consejo de Educación irlandés, entre otros representantes de organizaciones educativas internacionales y nacionales.

Durante la Asamblea se presentó el balance de actividades desarrolladas por OIDEL durante el último ejercicio, así como el estado económico de la organización, las inversiones realizadas y las previsiones estratégicas para los próximos años así como las formaciones . Además, se abordaron cuestiones clave relacionadas con la situación de la libertad educativa en distintos países, el papel de las familias en el sistema educativo y la necesidad de proteger el pluralismo y la identidad propia de los proyectos educativos.

En un contexto europeo en el que cada vez cobran mayor relevancia los debates sobre la neutralidad ideológica, la libertad de elección educativa y la protección del carácter propio de los centros, organizaciones internacionales como OIDEL desempeñan un papel esencial. Su labor resulta fundamental para visibilizar ante organismos internacionales y administraciones públicas la importancia de garantizar el derecho de las familias a elegir una educación acorde con sus convicciones, así como para defender la legitimidad y el valor social de los idearios católicos y humanistas dentro de una sociedad plural y democrática.

Estas entidades actúan además como espacios de encuentro, reflexión y cooperación internacional entre organizaciones educativas, familias, juristas y responsables institucionales de distintos países, permitiendo compartir experiencias, generar redes de apoyo y fortalecer una voz común en defensa de la libertad de enseñanza y del papel irrenunciable de las familias como primeros responsables de la educación de sus hijos.
La participación de CONCAPA en este foro internacional reafirma su compromiso con la libertad de educación, con el reconocimiento de los padres como primeros educadores de sus hijos y con una educación integral centrada en el desarrollo pleno de la persona.

Al día siguiente, el 7 de mayo, la delegación internacional realizó una visita institucional al Parlamento de Irlanda, el Oireachtas, donde se desarrolló una intensa jornada de trabajo centrada en el pluralismo educativo y en la libertad de enseñanza. Durante el encuentro, representantes internacionales pudieron dialogar con senadores, diputados y ministros irlandeses, interesados en conocer distintas propuestas y modelos relacionados con la protección de la diversidad educativa y el derecho de las familias a elegir la educación de sus hijos.

La sesión fue inaugurada por Ronan Mullen, Alan Hynes y Marie Griffin, quienes contextualizaron la situación actual de Irlanda respecto al pluralismo educativo y los retos que afronta el país en materia de libertad de enseñanza y convivencia de distintos modelos educativos.

Posteriormente, Ashley Berner profundizó en las bases del pluralismo educativo, destacando la educación como un bien tanto personal como común, la necesidad de establecer estándares mínimos que favorezcan el debate democrático y el papel esencial que desempeñan los padres, las familias y la sociedad civil en la provisión y desarrollo de la educación.
Por su parte, Ignasi Grau presentó el Índice de Libertad de Educación, señalando a Irlanda como uno de los países europeos más destacados en materia de pluralismo educativo y reconocimiento de la diversidad de proyectos educativos.
Finalmente, Alexandre Moreira y Jan de Groof analizaron el sistema educativo irlandés desde la perspectiva de los derechos humanos internacionales y europeos, poniendo de relieve la importancia de seguir garantizando marcos jurídicos que protejan la libertad educativa y la participación activa de las familias en la educación.

Tras el encuentro institucional, los asistentes realizaron una visita guiada por las instalaciones parlamentarias, donde pudieron conocer diversos episodios clave de la historia de Irlanda, especialmente aquellos relacionados con el sometimiento histórico del pueblo irlandés bajo dominio inglés y su posterior proceso de construcción nacional e institucional. Asimismo, se explicó el funcionamiento del sistema político irlandés y de su parlamento bicameral, compuesto por el Dáil Éireann —cámara baja— y el Seanad Éireann —senado—, dentro del modelo de república parlamentaria establecido en la Constitución irlandesa.
OIDEL, organización internacional con sede en Ginebra y con estatus consultivo ante Naciones Unidas, trabaja desde hace décadas en la promoción del derecho humano a la educación y de la libertad de enseñanza como pilares fundamentales de una sociedad democrática y plural.
La participación de CONCAPA en esta Asamblea General y en los encuentros institucionales posteriores fortalece además los lazos de colaboración internacional con entidades comprometidas con la defensa de las familias, la libertad educativa y el reconocimiento del valor social de los distintos proyectos educativos dentro de una sociedad verdaderamente plural y democrática.
Asimismo, estos encuentros internacionales han servido para poner sobre la mesa una preocupación creciente compartida por numerosas organizaciones europeas: la necesidad de que Europa escuche verdaderamente a las familias y comprenda que la libertad de elección educativa se está viendo progresivamente mermada. Las nuevas corrientes ideológicas, el avance de tendencias woke, provocan una progresiva pérdida de valores; la relativización de las normas y una creciente tendencia a delegar completamente la educación en las instituciones escolares están desplazando a las familias a un segundo plano.
Frente a ello, las organizaciones presentes defendieron con firmeza que la familia debe seguir ocupando el lugar central que le corresponde en la educación de los hijos. La educación no puede entenderse únicamente como una transmisión académica de conocimientos desde los centros educativos, sino como un proceso integral en el que la familia constituye la primera escuela de vida, de valores, de responsabilidad y de ejemplo.
Las familias son las primeras educadoras de sus hijos y debemos reivindicar en las administraciones públicas, así como los organismos e instituciones europeas, que deben escuchar a las familias, alejarse de imposiciones ideológicas y actuar decididamente en defensa del derecho a la educación y del derecho a la libertad. Una Europa verdaderamente democrática y plural debe proteger la libertad de enseñanza, garantizar el pluralismo educativo y reconocer el papel esencial de las familias en la construcción de una sociedad con valores, responsabilidad y futuro.
Las organizaciones participantes coincidieron además en que defender la libertad educativa no supone únicamente proteger modelos educativos diversos, sino también salvaguardar el derecho de las familias a transmitir sus convicciones, principios y valores a sus hijos dentro de un marco de respeto, convivencia y libertad auténtica.





