La pasada semana, los días 18 y 19 de mayo, la ciudad de Gijón acogió el XXVI Encuentro de Consejos Escolares Autonómicos y del Estado, un espacio de reflexión, diálogo y trabajo conjunto que reunió a representantes de toda la comunidad educativa española para analizar uno de los grandes retos del presente y del futuro: la Inteligencia Artificial aplicada a la educación, en un entorno espectacular como fue la Universidad Laboral de Gijón.

En representación de las familias, CONCAPA participó activamente en este importante foro institucional, reafirmando una vez más el compromiso de nuestra confederación con una educación de calidad, humanista, ética y centrada en el alumnado y en las familias. Asistieron: Desiré Fernández, presidente de CONCAPA Asturias y miembro del Consejo Escolar del Principado de Asturias, Ángela Melero, presidente de CONCAPA Nacional y consejera de educación de la Permanente del Consejo Escolar del Estado y de CONFECAMPA CyL, Mónica Haro, presidente de CONCAPA Cantabria y miembro del Consejo Escolar de Cantabria y Juan Pablo Luque de CONCAPA Granada y Consejero del Consejo Escolar de Andalucía,

Un espacio de análisis sobre IA y educación
El encuentro estuvo centrado en el análisis del contexto actual de la Inteligencia Artificial y su impacto en el ámbito educativo. A través de diferentes grupos de trabajo, ponencias, documentos de análisis y debates compartidos, los participantes abordaron cuestiones esenciales relacionadas con:
- el uso responsable de la Inteligencia Artificial en las aulas,
- los retos éticos y pedagógicos de estas herramientas,
- la formación del profesorado,
- la protección de datos y la privacidad,
- la alfabetización digital del alumnado,
- el acompañamiento de las familias,
- y la necesidad de establecer marcos comunes de actuación y reflexión.
Todo ello con el objetivo de avanzar hacia la elaboración de un documento marco que permita orientar el uso de la IA en el sistema educativo desde criterios pedagógicos, éticos y de equidad.

La voz de las familias, presente en el debate educativo
Desde CONCAPA consideramos fundamental que las familias formen parte activa de todos los espacios donde se debate el futuro de la educación. La irrupción de la Inteligencia Artificial no sólo transforma metodologías o herramientas, sino también la manera en la que nuestros hijos aprenden, se relacionan, construyen pensamiento crítico y acceden a la información.
Por ello, defendemos que la incorporación de la IA en el ámbito educativo debe realizarse desde la prudencia, la formación y el sentido común, evitando que la tecnología sustituya aquello que nunca podrá reemplazar: la educación en valores, el acompañamiento humano, la relación educativa y el papel esencial de las familias y los docentes. La IA, es una herramienta, y no puede sustituir a sistemas tradicionales de enseñanza que también tienen que ocupar un espacio en el ámbito educativo.
Educación, innovación y humanismo
Durante las jornadas quedó patente que la Inteligencia Artificial supone una oportunidad de innovación y mejora educativa, pero también un desafío que exige responsabilidad compartida entre administraciones, centros educativos, docentes y familias.
CONCAPA seguirá trabajando para que cualquier avance tecnológico en educación tenga siempre como prioridad el bienestar integral del alumnado, la igualdad de oportunidades y el fortalecimiento de una educación centrada en la persona.
La educación del futuro no puede construirse únicamente desde la tecnología; debe edificarse sobre valores, pensamiento crítico, acompañamiento y humanidad.
CONCAPA, presente en los grandes espacios de participación educativa
La participación de CONCAPA en este XXVI Encuentro vuelve a poner de manifiesto la importancia de que las familias estén representadas en los órganos consultivos y de participación educativa. Los Consejos Escolares continúan siendo espacios imprescindibles para el diálogo, el consenso y la construcción conjunta de políticas educativas al servicio de toda la comunidad educativa.
Es importante destacar el papel de las familias en los hogares y el control parental que deben realizar como responsables de la educación de sus hijos. El uso generalizado del móvil sin supervisión en menores y su acceso a herramientas para las que aún no están preparados, aumenta el sesgo en los menores y un error en la interpretación de los datos. Las familias somos responsables en nuestro ámbito de la educación de los menores y debemos caminar juntos con la escuela para el bien común del menor y su desarrollo tanto íntegro como óptimo adecuado a sus realidades y edad.





