La iglesia de El Salvador de Valladolid acogió una profunda y emotiva celebración de la “Noche de los Testigos”, una vigilia de oración organizada por la Fundación Pontificia, Ayuda a la Iglesia Necesitada (ACN) que reunió a numerosos fieles, familias y representantes de distintas instituciones para recordar y acompañar espiritualmente a los cristianos perseguidos en el mundo.
El encuentro contó con la presencia del arzobispo de Valladolid, Monseñor Luis Argüello, así como de D. José María Gallardo, director de Ayuda a la Iglesia Necesitada en España, y José Manuel Mariscal, delegado de ACN en Valladolid. Entre los asistentes también se encontraba Doña Ángela Melero, presidente nacional de CONCAPA, que quiso acompañar esta jornada de oración y solidaridad con quienes sufren persecución por su fe católica.
Una vigilia marcada por la oración y la memoria de los mártires
Tras las palabras iniciales de D. José María Gallardo, director de Ayuda a la Iglesia Necesitada en España, la celebración continuó acompañada por las maravillosas voces del coro de Mercedarios de África y el Caribe, cuyas interpretaciones envolvieron la iglesia en un ambiente de recogimiento y espiritualidad.
Seguidamente tuvo lugar una solemne procesión, tras la que se procedió a la lectura de los testimonios de los cristianos asesinados en el año 2025 por causa de su fe en la religión católica, recordando el sacrificio de quienes han dado su vida por mantenerse fieles al Evangelio.
El estremecedor testimonio desde Mozambique
Uno de los momentos más impactantes de la noche fue el testimonio de Monseñor Alberto Vera, obispo de la diócesis de Nacala, en Mozambique, quien compartió con gran emoción y tristeza las difíciles vivencias que afrontan muchas comunidades cristianas en su diócesis.
Con palabras llenas de dolor y esperanza, relató cómo muchos de sus fieles sufren persecución y martirio por declarar su fe cristiana. Explicó que, en algunos ataques de milicias terroristas, los cristianos son asesinados y decapitados, llegando incluso a colocar sus cabezas en los altares de las iglesias de los pueblos en los que entran como signo de terror.
A pesar de esta dramática realidad, monseñor Alberto Vera destacó también la generosidad, la fortaleza y la fe profunda de sus feligreses, que continúan ayudándose mutuamente y manteniendo viva la esperanza.
Durante su intervención agradeció especialmente las oraciones y las donaciones que desde otros países se realizan para apoyar a las comunidades cristianas que sufren persecución.
Una tierra rica, pero marcada por la violencia
El obispo explicó que la región en la que viven posee una gran riqueza natural, con importantes recursos como una enorme balsa de gas natural, rubíes de extraordinaria calidad —cuyo valor llega incluso a superar al de los diamantes—, minas de grafito esenciales para la industria tecnológica y abundante oro en los ríos.
Sin embargo, esta riqueza convive con una gran pobreza social. Muchos jóvenes abandonan la escuela para dedicarse a buscar oro en los ríos, mientras que otros son reclutados a edades muy tempranas por milicias terroristas que operan en la zona, incrementándose el analfabetismo como un problema ya endémicas. La zona también está afectada de epidemias reiterativas y enfermedades repetitivas con un sistema de salud quebrado sustentado gracias al trabajo de ong’s. Y, como no, el hambre, el hambre como enfermedad.
Aunque el ejército ha logrado debilitar parcialmente estos grupos terroristas armados, las milicias continúan actuando con gran capacidad militar gracias a una importante financiación exterior, llegando incluso a contar con armamento más avanzado que el propio ejército.
Un mensaje de esperanza, perdón y humildad
Tras el impactante testimonio, la celebración continuó con la Liturgia de la Palabra, presidida por el arzobispo de Valladolid, Monseñor Luis Argüello.
En su reflexión invitó a los presentes a vivir con agradecimiento, perdón y humildad, recordando la importancia de dejar a un lado aquello que realmente no tiene importancia para centrarnos en lo esencial: la fe, la fraternidad y el amor al prójimo.
Sus palabras, pronunciadas tras el relato del sufrimiento vivido por las comunidades cristianas en Mozambique, adquirieron un profundo significado para todos los asistentes.
Un final de recogimiento y veneración
La celebración continuó con la bendición y reserva del Santísimo, vivida en un profundo ambiente de silencio y oración.
Posteriormente, D. José Manuel Mariscal dirigió unas palabras de agradecimiento a todos los presentes y animó especialmente a los jóvenes a implicarse en el voluntariado de ADN (Ayuda a la Iglesia Necesitada).
Finalmente, tras la bendición del arzobispo de Valladolid, se procedió a la veneración de los iconos profanados en Homs (Siria): un cuadro de San Pedro y un cáliz, símbolos de la fe que permanece incluso en medio de la persecución.
La vigilia concluyó con los cantos del coro de Mercedarios de África y el Caribe, cuyas voces pusieron un broche lleno de belleza y espiritualidad a una noche profundamente marcada por el testimonio, la oración y la solidaridad.
La presencia de CONCAPA
La participación de CONCAPA en esta celebración subraya el compromiso de la confederación con la defensa de la libertad religiosa, la dignidad de las personas y el papel fundamental de las familias en la transmisión de la fe y los valores.
La presencia de su presidenta nacional, Doña Ángela Melero, quiso expresar la cercanía y el apoyo de las familias representadas por CONCAPA a todas aquellas comunidades cristianas que continúan sufriendo persecución por causa de su fe. En palabras de su presidente Ángela Melero:
«Muchas veces contemplamos la violencia y el horror de las imágenes que nos llegan de África como algo lejano, como si no tuviera nada que ver con nosotros, estableciendo el muro de la diferencia entre ellos y nosotros, el no somos así como ellos, a nosotros no nos puede suceder. Sin embargo, en ocasiones África y los lugares de violencia, no son más que el reflejo de aquello que también puede habitar en el interior del ser humano, un monstruo, una oscuridad, que cuando se desata, revela no sólo que no somos diferentes sino el rostro más cruel de nuestra condición, lo peor de nosotros mismos. No estamos tan lejos, no somos tan diferentes.»

Enlaces de interés
Ayuda a la Iglesia Necesitada
https://www.ayudaalaiglesianecesitada.org
Información sobre la Noche de los Testigos
https://www.ayudaalaiglesianecesitada.org/evento/noche-de-los-testigos
Archidiócesis de Valladolid
https://www.archivalladolid.org
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